Después de casi 24 años, salió en libertad Fabián Tablado, el femicida de las 113 puñaladas

Queda libre dos años y medio antes de cumplir su pena por matar a quien era su novia, Carolina Aló. “Quiero reflexionar, no es verdad que no tengo culpa. Soy otra persona”, dijo.

 

 

El femicida Fabián Gerardo Tablado (44), quien asesinó a su novia Carolina Aló (17) de 113 puñaladas en 1996, está libre. Se sabía que este viernes al mediodía, por distintos beneficios, le iban a dar por cumplidas sus condenas e iba a dejar la cárcel de Campana, 23 años, 9 meses y un día después del femicidio​.

A las 11.42, bajo un sol fulminante, Tablado hizo el primero de los 1000 pasos que lo separaban de la puerta de la Unidad Penitenciaria N° 21 al portón de salida del complejo de Campana sobre la ruta provincial 6.

De alpargatas bordó, remera y jogging verde, caminaba despacio, escoltado por dos guardiacárceles. A mitad de camino, cuando vio la cantidad de periodistas y cámaras que lo esperaban afuera, se detuvo a la sombra de un árbol y de su mochila multicolor sacó un buzo beige con capucha y se lo puso. Quería que su rostro se viera lo menos posible.

Luego continuó con su caminata hacia el puesto 1, donde hizo los trámites de rutina para salir. A las 11.56, Tablado cruzó el portón de salida. A partir de ese momento, todo fue un caos. Una decena de cronistas de televisión y camarógrafos se le abalanzaron encima.

Al principio, el femicida amagó con no contestar pero al ver que no tenía salida y que todavía no había llegado ningún familiar a buscarlo, no le quedó otra que empezar a responder las preguntas que se llegaron a escuchar en medio de gritos e insultos entre colegas.

«No hay un día que no sienta culpa. Voy a reflexionar. Pagué de acuerdo a las leyes que estaban cuando caí detenido. No voy a volver a mi barrio (Tigre). Arruiné mi vida y la de Carolina», dijo Tablado, mientras caminaba a la deriva.

En los diez minutos que duró el diálogo con los periodistas, Tablado se mostró muy sereno y «arrepentido» de lo que hizo.

“Yo quiero hacer las cosas bien, salgo con una mente diferente, distinto. Yo no soy solamente lo que hice en el pasado, soy toda una persona. Me esforcé muchísimo en todos estos años con el Servicio Penitenciario, todos los tratamientos que pude hacer, los realicé en la cárcel”, aseguró.

El asesino de Carolina también aprovechó para pedirle disculpas «a todas las mujeres en general» y dijo que en la cárcel sufrió «discriminación» por ser femicida. Por el crimen de su novia, la Sala III de la Cámara Penal de San Isidro lo condenó a 24 años de prisión por «homicidio simple» en un fallo muy polémico.

A esa condena se le sumó otra a dos años y medio de prisión en 2013 por amenazar a su ex esposa, Roxana, con la que se casó mientras estaba en la cárcel y con la que tuvo mellizos. Así acumuló una pena unificada a 26 años y medio que vencían en agosto de 2022.

Pero Tablado logró salir de la cárcel dos años y medio antes, luego de ser beneficiado por la Ley 24.390, más conocida como «2×1», que fue derogada en 2001.

Por aquel régimen, los dos años que estuvo preso sin condena se le computan doble. Además, como el femicida hizo «cursos de formación profesional» logró achicar seis meses más su estadía en la cárcel por el beneficio de “estímulo educativo”, según informó Télam. Aunque actualmente Tablado no trabaja ni estudia.

“Hace un año que ha optado por no salir del pabellón. Sale de la celda a las 7.30 y el cierre es a las 19, pero no va a otros sectores del penal porque no quiere problemas”, dijo una fuente del caso, que agregó: “No ha tenido inconvenientes con el resto de la población carcelaria ni con el personal”.

En un escrito que Edgardo Aló presentó ante el fiscal de Ejecución Penal Rodrigo Caro y el juez David, planteó que «la salida del condenado pone en alerta no solo a aquellos que somos víctimas, sino al conjunto de la sociedad, ello al ignorarse si se encuentra en condiciones psíquicas de poder manejarse como miembro de la comunidad».

«Es de entender que potencialmente el grupo familiar de la víctima Carolina Aló es visto para el sujeto a liberar como el enemigo, y hasta el momento ninguna autoridad judicial ha tomado la precaución respecto a este potencial acontecer, medidas como el impedimento de acercamiento al domicilio de mi grupo familiar como al de los allegados de la familia», agregó.

Tablado dijo que no volverá a vivir a la casa de Albarellos 348, en Tigre, donde el 27 de mayo de 1996 mató a Carolina de 19 golpes y 113 puñaladas. Y adelantó que comenzará a trabajar junto a su padre Miguel Ángel (69) en la carpintería, al igual que lo hizo cuando gozó de salidas transitorias.

Aquel beneficio se lo habían quitado después de las amenazas a Roxana.

Por aquella causa y ante la liberación del femicida, la Justicia de Familia de Tigre dictó este viernes una medida de restricción perimetral para que Tablado no pueda acercarse a menos de 300 metros de su ex esposa ni de sus mellizas de 11 años.

La medida, ordenada por la jueza de Familia 2 de ese distrito, Silvia Sendra, está vinculada a los resultados de la pericia psicológica que le realizaron al asesino el 17 de febrero pasado. No obstante, es distinta al pedido de perimetral que el jueves presentó Edgardo Aló (72), el papá de Carolina.

Antes de subirse a la Ford Ecosport azul en la que lo fue a buscar una tía, Tablado admitió: «Siempre me pregunto por qué la maté. No encuentro respuesta. Le pido mucho perdón (al padre de Carolina). Soy muy consciente de lo que hice y en mi conciencia nunca voy a haber pagado. No es verdad que no siento culpa… por supuesto que estoy arrepentido. Tengo mucho remordimiento. Igual, la familia no me va a perdonar».

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Updated: 28 de febrero de 2020 — 8:30 pm