Malvinas, una conmemoración distinta

Las restricciones por la pandemia del coronavirus obligaron a suspender los actos por el 2 de abril. Los ex combatientes piden a la gente que se queden en casa y se sumen al homenaje embanderando sus hogares. Para ellos es una jornada muy especial, de reflexión intimista y también de duelo, porque en lo que va del año murieron otros cuatro camaradas correntinos.

El 2 de abril revoluciona el interior de cada ex combatiente y el desahogo muchas veces llega a través de un abrazo eterno con sus pares, de lágrimas en el recuerdo de los caídos en la guerra y en la posguerra, o durante el incomparable desfile frente a la gente que los aplaude a rabiar en el reconocimiento a su entrega, a su sobrevivir. Pero hoy, la fecha tendrá un matiz muy distinto, como nunca lo vivieron en estos 38 años después de Malvinas. No por la fría espalda social de olvido al que fueron sometidos en los oscuros años tras la vuelta a casa, sino por una cuestión extraordinaria actual que encendió el alerta máxima mundial: el avance de la pandemia del coronavirus.

Todo acto en conmemoración a la Gesta de Malvinas fue suspendido para evitar masivos encuentros urbanos y mantener la cuarentena social preventiva y obligatoria dictada a mediados de marzo y que se extenderá al menos hasta el 12 de abril. Sin embargo, esta dramática situación también se filtra en los distintos modos de homenajear a los veteranos de guerra y a los caídos en el conflicto bélico: mensajes con recomendaciones de los ex combatientes para que la ciudadanía se quede en sus hogares para evitar la expansión del virus, y una invitación muy especial para que embanderen sus casas, proliferaron en los últimos días a través de los medios de comunicación y las redes sociales.
Además, este contexto de reclusión en las viviendas trae para los ex combatientes profundos momentos de reflexión íntima, de malvinización, de lucha conjunta contra “un enemigo invisible”, y de reclamos de unidad social para, entre todos, salir a flote. Pero también recordaron a los cuatro ex combatientes correntinos que fallecieron en lo que va del año, como una muestra de la fragilidad socio-sanitaria en que aún está sumergido el sector, como secuelas de la guerra y serias consecuencias de una posguerra de olvido y asistencia estatal tardía.

De todos estos conceptos hablaron con El Litoral ocho ex combatientes que cumplen con la cuarentena en distintas ciudades de la provincia, e incluso desde una localidad del vecino país del Paraguay, donde uno de ellos suele residir.

 

Vertiginosa despedida

Ramón Mendoza es un ex combatiente de Goya que fue parte de la primera línea de lucha en la posguerra en demanda de contención estatal para ellos. Es un referente del sector y con palabras directas y simples siempre apunta a lo central. “Pasaron 38 años de la guerra, y tres compañeros fallecieron en los últimos tiempos. Es preocupante la rapidez con que nos estamos yendo. La expectativa de vida de los ex combatientes es de 58/65 años, y cada vez somos menos”, comenzó alertando en la charla con El Litoral.

“Hay varias cuestiones que aún el Estado no nos reconoce”, reclamó Mendoza.

Si bien coincidió en la invitación general para que la gente participe de los homenajes colocando banderas en el frente de sus casas, el ex combatiente goyano consideró que “eso debe ser un sentimiento natural, no convocado o incentivado por algún sector. Creo que el sector fuerte del nacionalismo en Argentina está en los ex combatientes. Pero para recuperar Malvinas, primero tenemos que salvar a la Argentina. Y para eso necesitamos dirigentes en serio”, remarcó.

 

Algo distinto, sin reencuentros

José Galván es el presidente del Centro de Ex Soldados Combatientes en Malvinas de Corrientes y titular de la Dirección Malvinas Argentinas que depende del Gobierno provincial. Lo primero que lamentó fueron las muertes de camaradas que se registraron en lo que va del año: cuatro casos en cuatro meses (uno en Paso de los Libres, otro en Concepción, uno más en Capital y recientemente en Mburucuyá).

“A nivel personal -agregó-, este es el 2 de abril más triste que me toca vivir, porque en la fecha siempre nos encontramos con todos los camaradas para conmemorar, porque no hay nada para festejar. Los 38 años de la gesta nos encuentra ahora con otra guerra, en este caso una pandemia. Y no poder estar compartiendo con tus compañeros un abrazo, un recuerdo de los que quedaron en Malvinas”, expresó Galván.

 

Solidaridad y barbijos

Roberto Ghelardi, presidente del Centro de Ex Combatientes de Paso de los Libres, contó a El Litoral que este aniversario del inicio de la guerra los encuentra con actividades solidarias. “Nosotros, como veteranos de guerra, nos sentimos preocupados por todo lo que está pasando con esta pandemia. Y realmente se dio algo muy importante para nosotros que nos hace sentir bien: estamos trabajando en nuestro Centro con la hija de un camarada, mi hija y otra chica más en una especie de taller de costura, haciendo barbijos. Se dio de esta manera, porque la Municipalidad nos donó un rollo de tela y ya comenzamos a armar los barbijos y en la tarde (de ayer) ya armaron 50 y para hoy pensamos hacer 700”, destacó. “Esta es una forma de decir ‘Viva la Patria’”, acentuó.

 

En otra trinchera

Aníbal “Pepe” Verdún es un ex combatiente referente en Santa Lucía, y también un reconocido músico chamamecero. “Este año nos hace recordar mucho al 82, cuando estábamos en una lucha sin igual contra un gran enemigo, y ahora luchamos contra esta pandemia. Somos parte de esta sociedad y debemos respetar las disposiciones y estar en la trinchera, ahora en nuestras casas y proteger a nuestros mayores, y a nosotros mismos que integramos una generación vulnerable en salud”, dijo a El Litoral. “La propuesta de embanderar las casas es la única que nos queda: debemos cuidarnos mucho de todo esto”, afirmó.

“En estos momentos uno tiene que estar templado… reflexionar y ver la manera de no dañar a los demás. Hay que rendirles honores a nuestros héroes… y bueno, este año será así, distinto. Pero tenemos que superar esto y para ello debemos estar todos juntos”, concluyó.

 

En celeste y blanco

Eudoro Barrios es titular del centro malvinero de Ituzaingó y en diálogo con El Litoral hizo hincapié en rendir homenaje a los caídos con una bandera en el frente de cada casa. “El 2 de abril es un día muy especial para nosotros los ex combatientes de Malvinas, por eso le pido al pueblo argentino, y en especial a la provincia de Corrientes, que embanderemos nuestros hogares. Nosotros, en el 82, combatimos contra los ingleses, teníamos un enemigo visible. Hoy estamos combatiendo a un enemigo invisible. Entonces le pido al pueblo que ayude, que se quede en su casa. Así como nos ayudaron en el 82, así debemos ayudar a la comunidad quedándonos en nuestro hogar. Hoy luchemos todos juntos. Viva la Patria”, remarcó.

 

En unidad permanente

Luciano Pintos, ex combatiente de Mercedes, resaltó que “estamos pasando una situación crítica, de muerte en todo el país y el mundo. Hoy justamente me decía un comerciante: ‘Al que le toca, le toca, al igual que allá donde estuviste, en Malvinas’. Y eso me golpeó, y me puse a reflexionar: ahora todos debemos cuidarnos para no caer y pelear con la principal arma que tenemos, la prevención”.

“La reflexión sobre la fecha es de tristeza, por no poder decir presente en la cita con nuestro pueblo y compartir el 2 de abril, pero estas son circunstancias especiales”, señaló.

También reclamó la unidad social para enfrentar la crisis, a la vez que pidió unidad de la dirigencia del sector, recordando a camaradas que ya no están y que tenían a la unión del sector como una premisa, tal es el caso de los fallecidos Orlando Pascua, Antonio Millán y el mercedeño Rolando Giménez

 

Atrincherarse

Pedro Molina, de Itatí, también dejó su mensaje a El Litoral: “Fuimos a Malvinas a enfrentar a un enemigo y estuvimos 74 días en la trinchera. Ahora tenemos que atrincherarnos todos. Hay que quedarse en la casa para vencer a otro enemigo, uno invisible. Y confío en que, todos unidos, vamos a ganar”, afirmó el ex combatiente, quien, desde hace años, es custodio de la Virgen.

 

Desde el Paraguay

Mario Soto es un ex combatiente que hace tiempo reparte su vida entre la capital correntina y una localidad del Paraguay llamada Caaguazú (Pueblo de Dios), donde tiene familiares. Precisamente desde el vecino país, donde está cumpliendo la cuarentena, Mario brindó un sentido mensaje por el 2 de abril, complementando de esta manera al resto de sus pares en cuanto a conceptos sustanciosos sobre la fecha. “Esta vez los invito a que nos juntemos más en oración, para agradecer por la salud, por la familia y por la vida. Que este problema del virus mundial nos sirva para unirnos más como seres humanos y valoremos la vida de los animales y cuidemos la creación de Dios en la cual estamos nosotros también como creación a imagen y semejanza. Que Dios nos ilumine y nos guíe a todos”, concluyó.

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Updated: 2 de abril de 2020 — 12:04 pm